domingo, 26 de diciembre de 2010

Konkistak 500 urte

Abenduaren 3an, Orreaga Fundazioak eskatu egin zidan Nafarren Biltzarrarako Pregoia irakurtzea. Aurtengo leloa "500 urte eta gero: Nafarroa tinko!" izanik, honako testua prestatu nuen data berezi horretarako. Elurrak zuritutako Burguen Plazan jaso nuen Orreaga Bateragunearen ikurra irudikatzen duen eskultura txikia, ohore handia benetan. Hona hemen hamar minutuko pregoia:

500 urte eta gero: Nafarroa tinko!

2012. urtean bostehun urte beteko dira. 2012. urtean espainiarren aldetik jaso genuen konkistak bost mende beteko ditu. 500 urte askatasunik gabe, estaturik gabe, indarrez okupatuta, gure buruarekin zer egin nahi dugun erabakitzeko aukerarik gabe. Bost mende, finean, konkistaturik. Bost mende hauetan zehar menperatu nahi izan gaituzte, gure nortasuna deuseztatzen saiatu dira, zer ginen eta zer garen ezkutatu nahian. Indarra erabili zuten eta erabiltzen dute gure buruaren jabe izan ez gaitezen. 

Oroitzapen historikoa beharrezkoa da. Gertatutakoa jakiteko eskubidea dugu. Ezin da gezurretan ibili gure herrirako hain garrantzitsu den gai honekin. Gure izana baitago kolokan, gure eskubideak zalantzan jartzen direlako. Iraganaren manipulazioa erabiltzen baitute gaur egungo nafarroi eta euskaldun orori erabakitzeko ahalmena ukatzeko.

Ciertamente, grande es la importancia que tiene la historia para comprender el mundo y nuestra realidad más próxima.
Abenduaren 3ko pregoia. Argazkia: Floren Aoiz.
 Las distintas Administraciones bajo las que nos encontramos son conscientes de ello, de ahí el esfuerzo que sus gobiernos realizan para transmitir sus propias “visiones de la historia” a través de aparatosas conmemoraciones en que se malgastan grandes recursos. Falsean nuestra historia para justificar “el presente de la Navarra foral y española”. Y son capaces de prostituir los símbolos de esta otra Navarra, la Navarra que sueña con recuperar aquella libertad perdida, con gestos de tan poca gracia como copas del mundo traídas de la mano de una selección española, de esa “roja” que representa a un proyecto político que se ha caracterizado por destruir Pueblos y culturas a lo largo y ancho de todo el mundo durante estos 500 años. Una historia escrita a base de sangre y fuego.

En estos diez minutos quiero reivindicar la Historia como una reflexión teórica que nos ayuda a pensar en los problemas actuales. 
Reivindicar la importancia de la Historia en términos de utilidad social. Desde el convencimiento de que todas hemos de contribuir en la labor de recomponer una conciencia crítica, de devolver alguna esperanza y de reanimar la capacidad de acción colectiva.

Gure historian 500 urte atzera egiten dugunean, Herri honen emakumezko zein gizonezkoentzat garrantzi handiko gertaera historikoen aurrean jartzen ari gara. 1512ko uztail hartan, Aragoiko Fernando Gezurtiaren agindupeko 10.000 soldaduk nafar erreinuaren azken hondarrei eraso egin ziotenean, gure herriaren historia errotik aldarazi zuten. Egun, XXI. mendean, gertaera horien ondorioak pairatzen ari gara. Horregatik gertaera horien gaurkotasuna.

Gertatu zenari buruzko eztabaidak historiografia bera gainditu du, hala ere, funtsean gure herriaren eta espainiar zein frantses estatuaren arteko harremanari buruzkoa baita. 500 urte igaro badira ere, ordukoa zuritzen saiatzea, hein batean indarkeria defendatzea da. 1512an ahaztu ezin dugun gertaera traumatikoa izan genuen, eta honoko galdera luzatu behar zaie Espainiari zein Frantziari: zilegi al duzue XXI. mende honetako Europan indarraren bidez eraikitako zuen proiektu nazionalak?.

No es lo mismo perder la soberanía de la mano de una conquista militar que decidir libremente unirse a la corona española, que es lo que se afirma, entre otros, en el Amejoramiento del Fuero. Nos han hablado de pactos, de anexiones libremente decididas, de voluntarias entregas, para ocultar que aquello fue una conquista.

Tienen miedo a nuestro pasado. En la calle, en sus medios de comunicación, en sus Instituciones, en las escuelas, nuestra historia es la gran desconocida.
Orreaga eskultura. Argazkia: P. Abasolo

De ahí la urgencia de recuperar nuestra memoria histórica. Si bien es cierto que cuando estamos hablando de memoria histórica estamos retrocediendo en el tiempo mucho más que la historia reciente, no es menos cierto que nuestro viaje de recuperación de aquellos acontecimientos sucedidos hace 500 años va a descubrirnos que gentes de este pueblo vivieron experiencias semejantes a las que las distintas generaciones anteriores a la nuestra e incluso nosotras mismas hemos experimentado.

La persecución lingüística que pudieron haber sufrido las gentes de este Pueblo hace 500 años no ha dejado de ser noticia entre nosotras. Quienes nos hemos dirigido en euskera a cualquiera de las distintas instituciones supuestamente públicas podemos entender perfectamente lo que experimentó aquella navarra en unas instituciones donde los naturales del país fueron expulsados de sus cargos ocupados por castellanos. Es el caso de la Claúsula estipulada entre el pueblo y el maestro de Beasain en 1730 instando a impedir al alumnado hablar en euskera, imponiendo anillo y otros castigos, o la escuela de Ituren en 1901, prohibiéndolo a niñas y niños, aplicándoles grandes correctivos cuando por descuido infringían, o el bando del Comandante Militar Ricardo Sanz en Lizarra en septiembre de 1936 prohibiendo “la palabra “Agur”, importada por los separatistas en lugar del “Adiós”, genuinamente español”, la Ley de Reintegración y amejoramiento de 1982 y su vástago la Ley del Vascuence, declarando al idioma de nuestros ancestros proscrita en la mayor parte de esta tierra. La justicia española nos cerró el único diario euskaldun en tierras vascas, y nuestras jóvenes no pueden dar continuidad a sus estudios superiores o de formación profesional en ese mismo idioma.

Tras la conquista, desde el principio tenemos noticias de deserciones e insumisos frente a levas obligatorias. Las instituciones navarras nunca habían aceptado para sus jóvenes, salvo raras excepciones, el modo de reclutamiento forzoso conocido como las quintas, hasta que la Diputación las aceptó tal y como lo requería la ley de 1841 impuesta tras la derrota carlista. En los años siguientes se repitieron los bandos contra desertores, también contra los alcaldes y las justicias de los pueblos que les ocultan y protegen. Los militares españoles se mostraban indignados ante la consigna general de “Abajo las Quintas!”. Miles de jóvenes hicieron lo propio al otro lado de los Pirineos en plena Primera Guerra Mundial. Los insumisos navarros siguieron escribiendo muchas de las páginas de este Pueblo en las décadas de los ochenta y noventa del pasado siglo.

De aquella mitad del siglo XVI nos llegan las primeras noticias de torturas a naturales del país para la obtención de información política, y de la construcción de la Ciudadela, la primera gran comisaría de Navarra mandada construir por el rey español Felipe II, destinada tanto a la vigilancia militar de los Pirineos como al control de los naturales del país. La figura del virrey impuesta tras la Conquista dio paso a los Jefes Políticos y Gobernadores Civiles del siglo XIX y XX, hoy Delegados de Gobiernos para unas provincias siempre bajo sospecha. Demasiadas líneas de continuidad a lo largo de estos cinco largos siglos.

Hablar de recuperar la memoria histórica es también recuperar la experiencia de todo un Pueblo que vivió como Estado de pleno derecho hasta que un largo proceso de conquista militar le privó de capacidad para ejercer su condición de sujeto político. Hemos de hacer frente a ese olvido impuesto durante todos estos siglos y restituir la dignidad arrebatada a las víctimas, aunque éstas vivieran, amaran y sufrieran hace ya cinco siglos. Porque, aunque hijas de otro tiempo, nosotras también vivimos, amamos y sufrimos como lo hicieron ellas. Han querido borrar de nuestra memoria colectiva que fuimos un estado independiente, llámese reino de Pamplona o de Navarra, el estado del país del euskara, de Euskal Herria, destruido deliberadamente por las monarquías española y francesa. 500 años después una parte importante de este Pueblo exige el resarcimiento por aquel sufrimiento del pasado y las consecuencias que han tenido en nuestro presente.

Hoy navarras y navarros no podemos decidir nuestro futuro, no podemos vivir en el idioma de nuestros ancestros, y cualquier expresión de nuestra cultura no encuentra sino obstáculos para poder desarrollarse con naturalidad: la falta de impulso a la euskaldunización de adultos, las trabas al modelo D, la supresión de ayudas económicas a los medios de comunicación euskaldunes, las prohibiciones impuestas a las celebraciones populares del solsticio de invierno, la persecución del Olentzero. Lo mismo sucede con todas aquellas decisiones que tienen que ver con los distintos aspectos de nuestra vida diaria: decisiones económicas, medioambientales, sindicales… seguimos presas de unas decisiones tomadas en y desde Madrid y París, y de una clase política autóctona que no hace sino gestionar unas instituciones e intereses extraños a las gentes de esta tierra.

Ezin dugu konkistarik ospatu. Konkistak salatu beharko dira, konkistan gertatutakoa zabaldu eta argi eta garbi aldarrikatu tragedia bat izan zela estaturik gabe gelditu izana, nabarmenki faltan botatzen baitugu oraingoan, XXI. mendean, kendu ziguten soberania.

2012an bat egin behar dugu Nafarroa, Euskararen Herria, Euskal Herria maite dugun guztiok. Egun abiatutako dinamika sozial, kultural eta politiko guztiek bat egin eta aldarrikatu Herri hau bizirik dagoela eta, XXI. mende honetan, Herri askeen puzzleko pieza bat izateko asmo sendoa badugula.

Beraz, ez da egia arestian esandakoa, hau da, 2012an ez dagoela zer ospatu. Egon badago: 500 urte hauek latzak izan arren, Herri hau bizirik dago eta horren zati handi bat prest dago bere orainaren zein geroaren protagonista izaten jarraitzeko. Utz dezagun agerian, une oro, Nafarroak intsumiso darraiela. Orreaga Fundazioak hautatu leloak dioenez, 500 urte eta gero, Nafarroa Tinko!! Pro libertate patria, gens libera state!, Aberri askearen alde, jendea librea, jaiki! Gora Nafarroa Bizirik! Gora Nafarroa Libre!

Patxi Abasolo Lopez
1512-2012 Nafarroa Bizirik-eko kidea.
Iruñea, 2010eko abenduaren 3a.


No hay comentarios: