sábado, 5 de marzo de 2011

Mtx1-3:Inauteriak: ¿Qué expresan esos bellísimos dramas?.


Arrotxapeako Inauteriak, 2011.


Hace unas semanas Fermin Munarriz entrevistó para Gara a Juan Antonio Urbeltz. Muchos fueron los temas abordados por el iruindarra (Iruñea, 1940) autodidacta dedicado en cuerpo y alma a los estudios e investigación de antropología y del folklore vasco: identidad, sentimiento comunitario, mitos y ritos... En esta ocasión, dado que en el barrio estamos celebrando los inauteriak durante este fin de semana, he rescatado las explicaciones de Urbeltz en torno a su interpretación de los mismos:

A. Canellada, Gara, 2011-01-30.
Detrás de tantos años de investigación hay miles de kilómetros y de horas de trabajo de campo, pero también de contacto y conocimiento privilegiado de la identidad de este pueblo. ¿Cómo somos los vascos?
Vasconia ha llegado hasta aquí por tener una buena brújula que ha sabido llevarnos hacia adelante, porque no estamos aquí con permiso de nadie; estamos porque hemos sabido estar.
Y lo que se advierte en nuestra gente, sobre todo en el mundo campesino, es un sentido común enorme. Con dos detalles te dan una lección de antropología que no olvidas en la vida, tan buena como en cualquier universidad.

Zaldiko, Wikipedia.

En el libro «Danzas morris, origen y metáfora" (2007) usted realizó una nueva interpretación de los carnavales: los relaciona con el ciclo de la poda y explica que son las personas, al colocarse la máscara, las que adquieren el aspecto de los insectos para conjurar las plagas...
Ahí entra el mundo metafórico que comentaba. Nos hemos pasado doscientos años de Ilustración con una interpretación errónea de lo que son las culturas campesinas europeas. Hace 12.000 años se produjo el paso de una sociedad cazadora recolectora a una sociedad de pastores y agricultores sedentarizados. Eso creó una espiritualidad nueva. En el Neolítico salió ese universo, muy condicionado por la naturaleza. Por ejemplo, en invierno los insectos están desaparecidos, no hay moscas... Sin embargo, cuando llega marzo o abril, como un milagro, ese mundo comienza a aparecer. Hace más de 10.000 años esto era un condicionante grande para nuestros antepasados porque tenían que vivir al lado del agua, y a la orilla del río hay insectos, que además transmiten enfermedades...
El término carnaval es medieval y procede de la Iglesia. Carnaval -carne levare, en latín- quiere decir dejar la carne, porque inmediatamente después viene la Cuaresma. Pero los vascos no decimos carnaval, lo llamamos inauteri y aratuzte.
Inauteri viene de inausi -podar- y aratuzte de araztui -plantar árboles podados-; por tanto, estamos con la única idea de la poda. ¿Y por qué se hace la poda? Porque sanea los árboles frutales; los sanea de las larvas de los insectos que en invierno están ahí, por lo que al cortar las ramas las larvas caen con ellas y ya no van a salir. Al no estar los insectos, las sociedades europeas realizan el gran conjuro contra ese mundo que va a venir.

Ziripot, Wikipedia.
¿Cómo se realiza el conjuro?
Pues si inausi y araztui tienen una relación con la poda, zomorro mozorro es el insecto y la máscara. Por tanto, la metáfora de toda persona disfrazada es el insecto; esa persona está insectizada. Y hay más, la chavalería también cumple con el rito: van a las casas enmascarados, cantan y bailan, traen el oso o el animal que sea y la gente les da algo: vino, dinero... para la merienda. Hemos pagado el diezmo. ¡Ya hemos pagado a los insectos! No pueden venir a cobrar por segunda vez lo que ya han cobrado; los dejamos fuera.

¿Qué expresan entonces nuestras representaciones de carnaval rural?
Nuestros carnavales son pequeños dramas a pesar de la fiesta, son bellísimos dramas que explican en una parábola lo que hay detrás. Es así en toda Europa. Por ejemplo, el carnaval de Lanz tiene varios personajes centrales: Miel Otxin, Ziripot, Zaldiko, los txatxos, los perretzailes... El misterio del Zaldiko es posiblemente metáfora de la plaga de langosta. En los libros de Joel y de Nahúm del «Antiguo Testamento» -y luego en el «Apocalipsis» de San Juan, que se inspira en esos dos- se describe la langosta como caballos de guerra que avanzan, que saltan muros, que entran por las ventanas y el humanos palidece... La plaga de langosta era la muerte.

Miel-Otxin, Wikipedia.
En todas las lenguas de Europa, a la langosta le llaman «el caballito»; y en euskara también. Por ejemplo, en español se le llama caballeta, en italiano se le llama saltacavaglia (el caballito saltarín), en francés pouchinchin (el potrito que salta), en ruso y checo kovylka, en rumano calush... y en euskara tenemos muchos nombres, pero uno de ellos es larraputinga. En Baztan se dice putinga egin a lo que hace el caballo cuando piafa y mete el bozo; y larra es el pastizal; por lo tanto, larraputinga es aquello que piafa y cocea en el pastizal... Pero no tiene nada de poesía: es el caballito, el que se come todo.
Vayamos con el gigante Miel Otxin: la gente de Lanz lo explica con la leyenda del bandido; es decir, lo explica desde la óptica del mal. En medio de una turba que es la locura -que es lo que significa txatxo: la necedad, la locura- el gigante, el bandido, es paseado; es la imagen del hambre, de lo insaciable... Pegado a él, el caballito, Zaldiko. Ziripot sería el caballo, el insecto en el estadio anterior, en forma de pupa, la larva... Por eso el caballito le pega a la larva y la tira constantemente como diciéndole «tu tiempo ha pasado».

Para ver la entrevista en su totalidad: Explorador de metáforas: Juan Antonio Urbeltz

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