jueves, 17 de marzo de 2011

Pablo Etxegarai insumiso a la provisional.

El rotxapeano Pablo Etxegarai fue el primer insumiso que renunció a la libertad provisional. Aunque se pudo librar de la cárcel, prefirió ir a ella en un gesto de solidaridad con sus compañeros. Entonces trabajaba en la carnicería Abinzano, que su familia regentaba en la esquina de la calle Monasterio viejo de San Pedro, a orillas del río Arga. Como él mismo solía decir bromeando, Pablo era "el  único insumiso manchado con las manos de sangre". Hará ya casi tres años que la tienda se cerró definitivamente.
Han pasado muchos años desde que Juan Carlos Luquia le entrevistara en la revista Ezkaba. Recogemos aquí algunas de aquellas preguntas y respuestas.

- ¿Por qué insumisión?
"Abinzano alokatzen da", Patxi Abasolo ( 2011-martxoa-17)
- Porque es necesario […] Todos los comportamientos negativos de la sociedad tienen un origen militar: jerarquías, sexismo, discriminación y violencia se ven reflejados en la mili.
- ¿No es mejor la objeción que la insumisión?
A nivel personal, sí, ya que tiene menos riesgo. Pero si cumples la Prestación Social Sustitutoria no alcanzas nada socialmente. Nosotros no nos hacemos insumisos para no ir a la mili, ni por conseguir un beneficio, sino por obtener un bien social y lograr que se pueda vivir tranquilamente sin tener que ir obligatoriamente a la mili. A nosotros nos ha tocado pagar los platos rotos, pero algún día podremos disfrutar del goce de ver que otras personas no irán a la mili porque nosotros fuimos a la cárcel.
- ¿Cuá es la solución al problema del ejército? ¿Ejército profesional, voluntario…?
- La solución ideal sería que no existiera. Nosotros perseguimos a largo plazo su desaparición, como única forma de un cambio social profundo. Si lo consiguiéramos, los problemas sociales cambiarían. Todo el dinero que se invierte en armas podría destinarse a solucionar estos problemas. Por ejemplo, en viviendas, educación especial, asistencia a personas conflictivas… así la gente que está en la cárcel sería normal. Esta situación es un poco utópica pero, quizás, se llegue a conseguir a muy largo plazo.
- ¿En Navarra hay muchos insumisos que aún no han sido juzgados?
- Sí, hay muchos y se están acelerando los juicios para intentar juzgarlos a todos. Pero no será posible porque la situación es insostenible. No se puede aceptar que la mitad de los juicios actuales sean por insumisión.
"Abinzano alokatzen da", Patxi Abasolo ( 2011-martxoa-17)
- ¿Tenéis algún respaldo político?
- Respaldos políticos recibes todos los días, tanto de individuos como de partidos políticos, sindicatos, colectivos sociales… Hemos recibido apoyo de todos, excepto del PSOE y de UPN. De hecho, Izquierda Unida fue a la cárcel a visitarnos; HB quiso ir, pero las Instituciones Penitenciarias de Madrid les negaron el derecho de entrada.
- ¿La insumisión se centra en Pamplona?
- La insumisión es a nivel estatal, pero es indiscutible que en Euskal Herria tiene mucha más fuerza. Navarra es la provincia que más insumisos tiene por número de habitantes, comparándolo con Europa.
- ¿Es la insumisión como una lucha contra el poder establecido?
Así ha sido desde el principio, ya que el ejército es parte del Gobierno y, por tanto, del poder establecido. La insumisión siempre ha puesto en duda el principio de autoridad y de poder.
- ¿Has recibido rechazo por parte de alguien de tu entorno familiar o de tus amistades?
- Todo han sido apoyos. Al principio, el ir a la cárcel no fue entendido por ciertos sectores de mi familia por negarme a firmar mi libertad condicional por solidaridad con mis compañeros. Pero en cuanto fui a la cárcel, lo entendieron rápidamente. He recibido apoyos muy sólidos. […] Por esta parte, ha sido muy emocionante porque te sientes más cercano a la gente que te quiere y te rodea.
- ¿Qué supone entrar en la cárcel?
- Es muy fuerte al principio. Te encuentras con un mundo totalmente nuevo: delincuencia, drogas… un mundo como irreal y desconocido, con comportamientos y valores que no son los tuyos. Es gente conflictiva, violenta, problemática, pero no por nacimiento o deseo, sino porque han tenido una vidas muy “jodidas”.
- Hablemos un poco de justicia, ¿qué tal los jueces?
- Mal. Yo tenía una buena imagen de la Justicia, jueces y juicios. Pero después de ver todo lo que he visto, tengo peor imagen. No tiene sentido que a una persona se le juzgue por sus ideas.
Entonces, ¿podríamos hablar de un juicio político?
Lo son. Cuando me juzgaron preparé una defensa política. Defendí mis ideas. Estaba allí por ellas y no por un hecho concreto.
- Por último, ¿merece la pena ir a la cárcel por tus ideas?
Sí. Vamos a conseguir algo y pronto, y será por la gente que se ha hecho insumisa, que ha sido juzgada y ha estado en la cárcel. Dentro de unos años, tendremos el orgullo de decir que si la gente no va a la mili, es gracias a que estuvimos en la cárcel.


No hay comentarios: