jueves, 14 de abril de 2011

Asamblea de Personas en Paro: 35 años de historia.

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Asamblea de Personas en Paro: 35 años de historia.

 El pasado 7 de marzo, lunes, el Colectivo de Personas en Paro de Iruñea y la Comarca se dio cita a las 18:00 horas junto al reloj de Matesa, aquí, en Arrotxapea. Como recordaba la octavilla que llamaba a la
Arrotxapean izandako Batzarra
2011-martxoa-7
 cita, “Estamos en paro, somos 45.150 en Navarra, ¡ya está bien!”. No ha sido fruto de una pataleta. Según otro panfleto repartido en nuestras calles, este colectivo tiene claro que no son “una estadística”, son “personas con nombres y apellidos”, y no están dispuestas a “quedarse de brazos cruzados mientras los empresarios se forran y los políticos se aferran a sus poltronas”. Más allá del lógico cabreo por una crisis que siguen pagando las mismas de siempre, el Colectivo de Personas en Paro de Iruñerria denuncia, reivindica y convoca. Con ese objetivo se juntaron, por primera vez el 1 de marzo, en el Kiosco de la Plaza del Castillo. Y para ello, seguirán juntándose todos los primeros martes de mes “las personas en paro, aquellas que lo han sufrido, trabajadores con empleo precario y  gente solidaria”. A las 19:00 horas.
El tres de marzo se cumplieron 35 años de la matanza realizada por la policía española en Gasteiz. Cinco trabajadores muertos a tiros y cientos de heridos. 1976 fue, sin lugar a dudas, un año de grandes acontecimientos en un contexto de grandes esperanzas y no menos incertidumbres para la clase trabajadora vasca. Años de una transición que, finalmente, dejaría sin cerrar, una vez más, esta gran herida que aún sangra irremediablemente. La de todo un Pueblo y, dentro de éste, la de ese otro Pueblo, el de los de abajo, el Pueblo Trabajador Vasco. También en 1976, en abril, harán 35 años del nacimiento de una publicación quincenal que llegó a convertirse en órgano de expresión de aquel PTV, el de verdad (no ese otro Pamplonés de Toda la Vida), la revista Punto y Hora de Euskal Herria. Pero de ello hablaremos en otra ocasión.
Langabetuen Txosna. Punto y Hora, 8. zka., 1976-uztaila-15.
En estas líneas quiero recordar la primera asamblea de paradas y parados que el 3 de agosto tuvo lugar en los locales del salón de actos del Seminario de Pamplona. Y, más concretamente, la “barraca  de parados”, auténtico centro de los Sanfermines “politizados”. Hace ya 35 años. Como se explicó en esa asamblea, la recaudación global de la barraca alcanzó la cifra de 2.293.618 pesetas, y las ganancias se elevaron a 1.221.300 pesetas, sin contar, por tanto, lo entregado a la familia de la santurtziarra Begoña Menchaca (asesinada días antes por la policía en una manifestación), y los impuestos al Ayuntamiento y Hacienda. Lo recaudado, por lo menos eso fue lo acordado, se canalizó a través de las Asociaciones de vecinas y vecinos de Arrotxapea, Txantrea, Donibane y Burlata.
Durante aquellos Sanfermines, unas de las letras más cantadas (o gritadas, más bien) fue aquel “Nos ha gustao, nos ha gustao, nos ha gustao la barraca los paraos”. Entre ellas destacaron las coplas contra el Opus y contra los fascistas: “Somos de Euzkadi, de Euzkadi seremos y los del Opus por el culo daremos”. Unas veces eran “los del Opus”, otras “los fascistas”, pero siempre “dándoles” en el mismo sentido. Los gritos, cantos y consignas reivindicativas se centraban en Euzkadi (entonces mucho más que la Autonomía de las tres provincias vascas más occidentales) y el “Eusko Gudari” con el puño en alto, una imagen constantemente repetida durante todos los días sanfermineros. Además de consignas como “Coca-Cola asesina, carajillo al poder”, otras de índole más obrero fueron habituales en los alrededores de la barraca de las personas paradas: “Readmisión despedidos”, “Contra el paro, lucha obrera”… Como podemos apreciar, uno ya no sabe si se encuentra en 1976 o en 2011. Y si tenemos en cuenta que, entonces, como ahora, había un sector importante que no podía expresarse políticamente, se me ocurre pensar que las peleas, la verdad sea dicha, más allá de las diferencias históricas del momento, no eran, ni son, tan diferentes.





1 comentario:

Anónimo dijo...

Mi reconocimiento más profundo a quienes no han dejado de levantar el puño, va por vosotros!