martes, 12 de abril de 2011

Esculturas de la Rotxa (1): Jose Ulibarrena Arellano.

Udalak, bere web-en argitaratutako Eskulturen Gidan, berriro galdu du zintzoki jokatzeko aukera, eta saiatu egin da Jose Ulibarrena bezalako artista nafarren benetako arima izkutatzen. Frankismoa hitza ez da azaltzen, ezta Ulibarrena bera definitzen duen Nafarroaren historia eta askatasunaren aldeko aldarria.


Aita Esteban monumentua, Patxi Abasolo, 2011-apirila-11.
 Recientemente el Ayuntamiento de Iruñea ha publicado en su web la "Guía de escultura urbana de Pamplona", donde se hace mención a cinco esculturas instaladas en nuestro barrio por otros tantos artistas. En esta ocasión vamos a abordar la figura de Jose Ulibarrena, escultor, etnógrafo y promotor cultural navarro nacido en Peralta en 1924. Una vez más, el ayuntamiento, ha demostrado su cerrazón por seguir ocultando una parte de la realidad de este Pueblo, como podemos ver en el tratamiento que hace de la figura de Ulibarrena. En efecto, en la misma no se hace mención al contexto histórico impregnado por la dictadura franquista, ni se menciona lo que ha sido desde siempre uno de los elementos claves del artista, su amor por la Historia y la Libertad de Navarra. Precisamente, corresponde a Ulibarrena la escultura monumental de Getze (Salinas de Galar) en recuerdo a los 5000 navarros y franceses muertos en Noain en 1521, y la escultura del Parque de la Memoria de Sartaguda en homenaje a las víctimas del franquismo.

Aita Esteban eskulturaren xehetasuna
P. Abasolo, 2011-apirila-11.
En el caso de la escultura situada en la calle rochapeana Errotazar 42, en la plazuela de la Iglesia de Capuchinos desde el 7 de octubre de 1980, el objeto fue un motivo religioso. Coincidiendo precisamente con el Primer Centenario de la muerte del Padre Adoáin, capuchino misionero navarro, el 7 de octubre de 1980 tuvo lugar la inauguración del monumento al Padre Esteban, en el marco del V Congreso Ibérico de Capuchinos organizado por las "provincias capuchinas de España y Portugal".

Características:

Piedra, hormigón y hierro
Figura: 195 cm.
Pedestal: 380 x 600 x 160 cm



Como resume la Enciclopedia Vasca Auñamendi, Jose Ulibarrena comenzó su trayectoria artística como pintor y decorador. Estudió escultura en la Escuela de Artes y Oficios de Iruña, siendo discípulo de Pérez Torres, Muro Urízar y Enrique Zubiri. Entre 1945 y 1947 trabaja en Burgos, en el taller de los tallistas Valeriano Martínez y Eulogio Valladolid. En 1950 y becado por la Diputación Foral, marcha a París donde residirá cuatro años, estudiando en la Escuela de Bellas Artes, teniendo como maestros a César y, especialmente, a Marcel Gimonde. Su etapa parisina se tradujo en un abandono del academicismo para, según sus propias palabras "pasar a la escultura no fisiológica, plena de volumen y ritmo".
El asfixiante ambiente cultural del franquismo le determina a marchar a Venezuela, donde vivirá por espacio de siete años. Allí trabaja en escultura monumental de carácter religioso, a la par que comienza a desarrollar su actividad como promotor en el Centro Vasco de Caracas, organizando exposiciones.
De vuelta a su tierra en 1959, crea con sus hijos la Fundación Mariscal don Pedro de Navarra promotora a su vez del Museo Etnográfico navarro (1964), instalado primero en Berrioplano y luego definitivamente en la casa Fantikorena de Arteta (Valle de Ollo), que dirigirá Ulibarrena. Una larga labor de recopilación y recuperación de técnicas y oficios tradicionales, que se completará con conferencias y una amplia labor divulgativa en este sentido.
Autor caracterizado por su monumentalidad, fuerza expresiva y por su canto a la historia y libertad navarra. Así, destacan su Monumento a la batalla de Noain; Centauros del Pirineo, homenaje a Félix Urabayen situado a la entrada del Valle de Ollo; Hermandad, ubicada en Peralta, sobre el Arga; el Roble de Garinoain, homenaje al Príncipe de Viana; la serie compuesta entre otras piezas por Aizkolari, Pelotari y Layalari; sus retratos de Joxe Miel de Barandiarán y Manuel de Irujo y la serie de personajes históricos, en la que destacan César Borgia, Labrit, Belasko, Jaso, Pedro de Navarra o Mosén Pierres de Peralta.


El propio artista recordaba en una entrevista realizada en el periódico Gara por Asier Velez de Mendizabal el 6 de mayo de 2008 cómo sufrió en primera persona la represión franquista. Su padre y su prima fueron ejecutados tras el alzamiento del 36, cuando contaban con 46 y 15 años. En 2001, animó a los vecinos de Sartaguda a llevar a cabo un proyecto que reflejara la matanza allí acontecida y realizó los trabajos que dieron pie al inicio de las obras para la inauguración del Parque de la Memoria. Es suya la escultura principal del lugar, en la que trata de reflejar la escena que presenció con 11 años en la Vuelta del Castillo de Iruñea y que ha quedado grabada en su memoria.

- Gara: ¿Qué ha querido expresar con su escultura?
- Ulibarrena: He querido reflejar toda la tragedia y la barbarie que supuso aquella indiscriminada caza de brujas que llevaron a cabo los fascistas en nombre de lo que denominaron «la santa cruzada». Yo ese año tenía 11 años y vivía en Azkoien. Era sólo un niño, pero lo ocurrido aquellos meses no se me olvidará en la vida. Ni quiero ni puedo olvidar, y además no voy a callarme, como nunca lo he hecho, porque eso sería traicionarme a mí mismo y no me lo perdonaría. En octubre de 1936 me llevaron a Iruñea, y allí presencié la escena que ha motivado la escultura de Sartaguda y que, a pesar del paso de los años, jamás he podido borrar de mi mente. Observé la ejecución de dos mozos y una chavala, ninguno superaba los 20 años. Ante el pelotón de fusilamiento, un boina roja le gritó a uno de ellos: «Di viva Franco y arriba España», pero el muchacho le repondió: «¡Viva la República!», y los acribillaron a balazos mientras ellos se abrazaban con fuerza. Cayeron los tres juntos, abrazados como un único ser. La gente aplaudía. Quería que la escultura fuese plástica, que se pueda entender al primer vistazo.
- Gara: Usted sufrió muy de cerca la salvaje represión que prosiguió al alzamiento.
- Ulibarrena: Sí, mi padre y una prima de 15 años fueron ejecutados sin ninguna piedad. En mi pueblo, Azkoien, recuerdo el terror y el miedo de la gente, estaban atemorizados. No es comparable a lo ocurrido en Sartaguda, pero allí también hubo un gran baño de sangre. Yo estaba en la escuela, y mataron a tres de nuestros maestros, sólo por ser republicanos. También recuerdo a los soldados alemanes e italianos que se paseaban por las calles, metiendo el miedo en el cuerpo a los vecinos. En Nafarroa, sin ser frente de guerra, asesinaron cruelmente a más de 3.200 personas, y las enterraron en las cunetas como a animales. Aquello fue una salvajada, una auténtica barbaridad. Ahora, en todos los sitios hablan mucho de terrorismo, pero no conocen a los verdaderos padres del terrorismo. Aquello sí que fue verdadero terror.

Hasta hace no mucho teníamos otra de las obras de Ulibarrena en el Campus universitario de Arrosadia, en la UPNA. En la fotografía aparece el artista junto a su obra "Harrijasotzaile".

Jose Miguel Otsoa de Olza, 2000ko azaroa.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Joder Patxi, no perdonas ni una. Sigue así, es una gozada leerte. Xabi