lunes, 3 de octubre de 2011

Hausnartzen/Reflexionando/Réfléchissant

Sally


   Cuando Jefferson enviudó, fueron suyos los bienes de su mujer. Entre otras propiedades, heredó a Sally.
   Hay testimonios de su belleza en los años tempranos.
   Después, nada.
   Sally nunca habló, y si habló no fue escuchada, o nadie se tomó el trabajo de registrar lo que dijo.
   En cambio, del presidente Jefferson tenemos unos cuantos retratos y muchas palabras. Sabemos que tenía fundadas sospechas de que "los negros son inferiores a los blancos en los dones naturales del cuerpo y de la mente", y que siempre expresó su "gran aversión" a la mezcla de sangre blanca y sangre negra, que le resultaba moralmente repugnante. Él creía que si alguna vez los esclavos iban a ser liberados, había que evitar el peligro de la contaminación "trasladándolos más allá de todo riesgo de mezcla".
   En 1802, el periodista James Callander publicó en el "Recorder" de Richmond un artículo que repetía lo que se sabía: el presidente Jefferson era el padre de los hijos de su esclava Sally.


Eduardo Galeano, Espejos. Una Historia casi universal, s. XXI, 2008




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