lunes, 10 de octubre de 2011

Hausnartzen/Reflexionando/Réfléchissant


Aventuras de la razón en tiempos
de cerrazón


   Veintisiete volúmenes.
   La cifra no impresiona mucho, si se tienen en cuenta los setecientos cuarenta y cinco volúmenes de la enciclopedia china, publicada pocos años antes.
   Pero la enciclopedia francesa, l' Encyclopédie marcó con su sello el Siglo de las Luces, que de alguna manera le debe su nombre. El Papa de Roma mandó quemarla y dictó la excomunión de quien tuviera algún ejemplar de obra tan blasfema. Los autores, Diderot, D' Alembert, Jaucourt, Rousseau, Voltaire y unos cuantos más, arriesgaron o padecieron cárcel y exilio para que su gran trabajo colectivo pudiera influir, como influyó, sobre la historia siguiendte de las naciones europeas.
   Dos siglos y medio después, esta invitación a pensar sigue resultando asombrosa. Algunas definiciones, entresacadas de sus páginas:
   Autoridad: Ningún hombre ha recibido de la naturaleza de derecho de mandar sobre otro.
   Censura: No hay nada más peligroso para la fe, que hacerla depender de una opinión humana.
   Clítoris: Centro del placer sexual de la mujer.
   Cortesano: Se aplica a quienes han sido colocados entre los reyes y la verdad, con el fin de impedir que la verdad llegue a los reyes.
   Hombre: El hombre no vale nada sin la tierra. La tierra no vale nada sin el hombre.
   Inquisición: Moctezuma fue condenado por sacrificar prisioneros a sus dioses. ¿Qué habría dicho si hubiera visto alguna vez un auto de fe?
   Esclavitud: Comercio odioso, contra la ley natural, en el que unos hombres compran y venden a otros hombres como si fueran animales.
   Orgasmo: ¿Existe algo que merezca tanto ser logrado?
   Usura: Los judíos no practicaban la usura. Fue la opresión cristiana la que forzó a los judíos a convertirse en prestamistas.


Eduardo Galeano, Espejos. Una Historia casi universal, s. XXI, 2008

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