jueves, 28 de febrero de 2013

Ziztadak (XXXIII): Sobre amor, desamor, y juegos peligrosos



Juegos peligrosos.
El 28 de febrero de 2013, a las 20:00 horas, Joseph Ratzinger deja de ser Benedicto XVI, máximo responsable de la Iglesia Católica y jefe de Estado del Vaticano. La abdicación no es nada habitual en la historia de esa Institución político-religiosa. De hecho, desde tiempos medievales, Ratzinger es el primer Papa que ha renunciado al cargo. Salvo Benedicto IX (1048), Celestino V (1294) y Gregorio XII (1415), que sepamos, el resto de los pontificados han concluido con la muerte de su pontífice.
Miles de páginas están siendo escritas sobre ese oscuro rincón europeo generador de tanta muerte, odio y sufrimiento a lo largo y ancho de toda la geografía mundial. Nunca se ha vestido a las mujeres y hombres de lugares tan dispares con prendas de tanto desamor en nombre de un amor que nadie sabe muy bien quién o qué es. Miles de páginas que buscan el porqué de una abdicación inesperada. Luchas de poder, corrupción, cardenales que dimiten, pedofilia, violaciones, industrias creadas para matar, documentos secretos, homofobia, mafias… muy poco de amor, y muchísimo de desamor. Siempre ha sido así.
Pocas personas han reparado, sin embargo, en aquella breve escena vivida el 7 de diciembre de 2005, apenas siete meses desde que Ratzinger se convirtiese en Benedicto XVI. Aquel miércoles, tras finalizar la audiencia pública semanal, el nuevo Papa tomó en sus manos un tricornio de la Guardia Civil para, acto seguido, sonriendo, colocárselo sobre la cabeza, mientras era fotografiado. El muy insensato, volvió a repetir el mismo gesto el 25 de octubre de 2006, también durante una audiencia pública, de manos de una delegación de esa oscura institución española generadora de tanta muerte, odio y sufrimiento a lo largo y ancho de muchas geografías nacionales. Benedicto XVI argumenta que le faltan “fuerzas”, “tanto del cuerpo como del espíritu”. Y no es de extrañar. Hay cosas con las que nunca se debería jugar. Por si acaso.


* Aurreko Ziztada / Ziztada anterior:



No hay comentarios: