martes, 24 de diciembre de 2013

Diario de ARROTXAPEko Egunkaria (48)

   Han pasado ya cuatro semanas desde que el 20 de noviembre cayesen los primeros copos de nieve sobre nuestra Arrotxapea. Entonces pudimos ver, un año más, el monte Ezkaba cubierto de ese manto blanco que nos anuncia a Negu, el Invierno. Una semana más tarde, el 28 de noviembre, la comunidad educativa salía a la calle para manifestar su rechazo a la LOMCE, la nueva ley de educación impuesta por el ministro Wert y su partido en el Gobierno español, el PP. Malas noticias, que nunca vienen solas. Ese mismo día, supimos que los presos políticos vascos encarcelados en Sevilla II dejaban la huelga de hambre iniciada 31 días antes, sin conseguir ninguna de sus reivindicaciones. Entre ellos estaba el vecino del barrio Jose Mari Etxaberri. 31 largos días para que se respeten sus derechos más fundamentales como personas privadas de libertad, tan sólo eso, que no es poco. Una pequeña batalla perdida, otra más, sin haber conseguido la implicación de la gente de aquí fuera, gente que, a menudo, nos encontramos más presos de lo que parece, pero eso es otra historia.
   El 3 de diciembre, Nafarroaren Eguna, mientras representantes de una Navarra sometida se ponían firme ante el himno español, y gustaban de lucir como joya unas cadenas al cuello, que por ser de plata no dejaban de ser menos cadenas, la Navarra irredenta se daba cita frente al Monumento de los Fueros para reivindicar la soberanía arrebata hace ya siglos. Por más que aquella otra siga con su estrategia de intoxicación y persecución política, como hemos podido observar con la investigación realizada por la Guardia Civil sobre 1.625 profesionales de la enseñanza, casualidad, profesorado del modelo D, único modelo que garantiza la enseñanza en euskera. Motivo que, en vez de echar atrás, ha lanzado a 12.000 personas a la calle, el 18 de diciembre, en la mayor manifestación sectorial que hemos conocido en las últimas décadas. Ahí estaban irakasles, ikasles, amatxos, aitatxos y demás vecinas del barrio, bajo la pancarta del ikastetxe Patxi Larrainzar.
   En esta ocasión dejaremos sin contar, una vez más, muchas otras historias, algunas más grandes que otras, que tan sólo conocen las gentes de este barrio, sin que por ello dejen de ser más ciertas que aquellas que llenan horas y horas de [des]informativos y prensa escrita: actos de solidaridad y ternura; bienvenidas a nuevos txikis y despedidas a mayores y no tan mayores; accidentes laborales como el sucedido el 8 de diciembre en la antigua Matesa (IWER), resultando herido un trabajador bajo una verja metálica de cincuenta kilos; esfuerzos titánicos por reconocerse y aceptarse una misma tal y como es; o esas auténticas batallas contra mil y una dependencias. Pues sí, tampoco es tan diferente de lo que viven las gentes del resto de rincones del mundo. Al fin y al cabo, pese a ser algo especiales, no lo somos tanto.
   Finalmente, el invierno ha llegado, fue hace unos días, entre el 21 y el 22 de diciembre, aunque vayamos a celebrarlo esta noche. Ya hemos hablado en otras ocasiones sobre Solsticios, Olentzaro, Santa Claus vascos y Mari Domingi, la amiga que hemos proporcionado a un Olentzero txukun y con barba blanca, para que aquel Olentzaro sin sexo o Olentzero borrachín y pendenciero no vuelva a hacer de las suyas entre las supuestas gentes de bien. Eso sí, esta tarde la cita es a las 17:30 horas, en la plaza Barandiaran, ¡no faltes!
   
   


* Aurreko sarrera / Entrada aterior:

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