sábado, 11 de enero de 2014

Ziztadak (51): Sobre aberraciones ajenas

El 22 de noviembre del año 2013, tras la entrega de los premios de Periodismo de El Mundo, el escritor Mario Vargas Llosa hizo un apasionado alegato contra el nacionalismo, al que calificó de aberración histórica:
Arrotxapeko kartela
Argazkia: Patxi Abasolo
- Yo creo que el nacionalismo es una de las grandes aberraciones de la historia […] Es una aberración que convierte el pertenecer a una colectividad en un valor, en un valor cultural, en un valor político, en un valor ético. Las peores desgracias que ha vivido la humanidad en los tiempos modernos han sido el resultado de la ceguera de la obtusa visión y la violencia que forman la esencia misma del nacionalismo. Por eso tenemos que combatir el nacionalismo sin complejos de inferioridad, absolutamente convencidos de que el nacionalismo es la negación de la civilización, de la democracia, de todas las instituciones que han ido desbarbarizando la vida y humanizando al ser humano.
Es verdad que hay nacionalistas pacíficos, cultos, benignos y que parecen inofensivos. No nos engañemos, ésa es una apariencia, ésa es una postura fugaz, momentánea; basta escarbar lo que se esconde tras ella, y lo que se esconde tras ella es el prejuicio, es en última instancia la discriminación, el encono, la violencia.
   El salón tronó con los aplausos y ovaciones de los nacionalistas presentes, convencidos que esas palabras no iban dirigidas a ellos. Porque ese nacionalismo español no necesita de apariencia pacífica, culta, benigna ni inofensiva alguna, orgulloso como está de sus prejuicios, discriminaciones, enconos y violencias contra todo nacionalismo que no sea el suyo. 




* Aurreko Ziztada / Ziztada anterior:


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