viernes, 6 de febrero de 2015

Martin Altzueta: "Historia Ilustrada de Euskal Herria"

Martin Altzueta
Ilustrando y dando color a nuestra Historia

Martin Altzuetak eta Joseba Asironek egindako liburu honekin, Euskal Herriko historia atera nahi da ahanzturatik, kolorea emanez, agertokiak eta egoerak azalduz eta protagonistei aurpegia margotuz. Honetan Martin Altzueta elkarrizketatu dugu, egitasmoaren marrazkilaria.

Rochapeano de nacimiento, ¿no es así?
Martintxo Altzueta
Argazkia: Patxi Abasolo (Ezkaba aldizkaria)
Sí, nací en la Rochapea, en el año 1972, el mismo día que mis padres vinieron a su casa de la Rochapea, en Virgen del Río, por lo cuál podemos decir que estuve esperando a nacer para venir a la Rochapea. Estuve viviendo en el barrio hasta los 17 años, hasta 1989. Ahora vivo en la Milagrosa, pero siempre estará ahí la cosica por el barrio donde has crecido. Ahora me dedico a dibujar, a ilustrar, a todo lo que esté relacionado con el dibujo y el arte.

¿Qué recuerdas de aquella Rochapea?
Es curioso, porque siempre recordamos lo que ya no está. La verdad es que, aunque parece que viviendo fuera del barrio uno debería ser más objetivo, cada vez lo soy menos, porque yo tengo una Rochapea idealizada en mi infancia. Para mí las piscinas de San Pedro eran la leche, y ya no están, esas piscinas que nos parecían grandes y enormes.
La Rochapea ha perdido, evidentemente, ese aspecto de pueblo, de estar más fuera de lo que era Pamplona; de hecho, cuando nosotros íbamos al Centro decíamos subimos a Pamplona. Aunque en cierta medida se mantenga esa identidad, al cortarse esa separación que había en Curtidores, esas huertas, la calle Errotazar, al urbanizarse todo eso, la Rochapea se ha convertido en un barrio.
Mi recuerdo del barrio es muy entrañable, hasta en lo negativo. Recuerdo la trasera de la calle Errotazar, donde había un riachuelo que llamaban el puente de la peste, no te digo más, y sin embargo yo lo recuerdo con cariño. Recuerdo también la arboleda, que parecía que ibas a una selva, ahora pasas por allí y está totalmente desarbolado. Sin olvidar que, en muchos aspectos, nos guste más o menos, el barrio ha mejorado mucho. Algo tiene que hacer bien el Ayuntamiento, ¿no?

Para eso está, ¿no ese así?
Para eso debería estar. Yo creo que lo que han hecho bien lo han hecho sin querer. Incluso hubo un problema con el edificio de Errotazar, aquello fue una vergüenza, y muchos más casos. Ya podrían haber dejado algo de la antigua Rochapea, no han dejado nada. Mi tío tenía un taller en la calle Errotazar, donde había una casa de madera, de esas antiguas que sólo podían construirse así para que no pudiesen resguardarse supuestos enemigos exteriores en caso de guerra. No sé si finalmente se quemó o la tiraron. En frente había un caserío histórico del siglo XVIII que lo demolieron sin ningún tipo de contemplación. Han hecho verdaderas barbaridades. ¿Han hecho cosas buenas? Pues sí, pero podían haberlo hecho de una manera más equilibrada, respetando la propia personalidad rochapeana. Tú vas por la Rochapea ahora mismo y, salvo el Monasterio de San Pedro y poco más, puedes llegar a pensar que este barrio se ha construido como Mendillorri, da esa sensación.

Volvamos al libro. ¿Cómo surgió la idea?
La verdad es que nació casi sin darnos cuenta. Está claro que partió de la experiencia de las conmemoraciones del Vº Centenario de la conquista de Navarra en 2.012, cuando Joseba y yo realizamos el cómic 1512. Nafarroa. Amets urratua (1512. Navarra. Un sueño roto), y la publicación 50 fechas claves de la conquista de Navarra. Al planteamos hacer esta Historia Ilustrada, partíamos esta constatación: hay muchas historias de Euskal Herria, en esto no somos nada pioneros. Pero no es fácil encontrar trabajos con tanta ilustración. Lo que nos costó más fue concretar la forma de hacerlo, desde qué punto de vista trabajarlo. Si dibujar unos personajes al lado de una casa; o dibujar la casa por dentro con todo detalle, destriparla, y dentro de la misma introducir varias personas. Esta segunda opción es la que hemos priorizado.

Pompaeloren eszena bat, Ezkaba mendia atzean dela.
Ilustrazioa: Martintxo Altzueta
Supongo que detrás habrá un enorme trabajo de investigación.
Sí, sí. Joseba ha hecho un trabajo ingente de consulta de documentación. Él es quien diseña y guioniza el dibujo. Hemos querido hacer un trabajo costumbrista, como se puede apreciar en esa familia que en el Neolítico va a recoger moras.

Aparece también el propio proceso de creación de la ilustración.
Es un plus que tiene la obra. Se nos ocurrió que sería curioso explicar el porqué de esas imágenes, y el significado de las mismas.

Me han llamado mucho la atención los rostros de los distintos personajes. Una fantástica idea para un pueblo carente de referentes en su imaginario colectivo.
He procurado ponerles rostros reales. Tengo mucha experiencia en el mundo de las caricaturas, pues también trabajo para distintas publicaciones periódicas haciendo caricaturas amables de gente conocida del pueblo o del barrio. Me he inspirado en distintas personas referenciales como Iñaki Perurena, sin llegar a reproducirlas tal y como son, pues la cuestión de solicitar los permisos a cada una de ella sería realmente algo farragoso e interminable. En otras ocasiones sí he dibujado rostros reales, de amigos y conocidos, como una cuadrilla donostiarra, y alguna cara bonita que te cruzas por la calle y ya no puedes olvidar.
La prioridad no era ofrecer una colección de datos, pues esos ya están, sino invitar al lector a acercarse a los distintos procesos históricos de una manera amena, entretenida, disfrutando de las ilustraciones. Crear una iconografía que cuando alguien se acerque a la Prehistoria se haga una idea de cómo eran entonces los naturales de estas tierras. Se trata de poner rostro a nuestros antepasados.

También rostros rochapeanos.
Hay más de uno: el rochapeano de pro Isma, Carlos y la joven Ventura.

¿Cuál será el último acontecimiento de esta Historia ilustrada?
Este primer libro se centra en la Prehistoria y la Romanización; el siguiente abordará la historia del Reino de Navarra en la Edad Media; el tercero se extenderá hasta el siglo XVIII; y un último libro recogerá distintos procesos históricos acaecidos durante los siglos XIX y XX.
Este último está prácticamente sin elaborar. He trabajado ya algunas ilustraciones como el bombardeo de Gernika o el atentado contra Carrero Blanco, pero no queremos acercarnos excesivamente en el tiempo, por la sencilla razón que sería absurdo sacar una historia ilustrada para abordar unos acontecimientos sobre los que tenemos mil fotos. Tenemos ya fotos emblemáticas, donde la necesidad de imagen no es tal. Acercarnos mucho en el tiempo chocaría con la propia filosofía de la obra. Quizá una buena fecha para concluir fuese la llamada Transición, el fin del Franquismo, ya veremos.

¿Cómo animarías a comprar el libro?
Invitaría a quien quiera conocer nuestra historia sin tener que empacharse de datos. El ver a un vascón con un rostro verdadero, como uno de hoy día, que nos haga ver que aquel antepasado mío era como yo. Pero sobre todo, que vas a pasar un buen rato, que de eso se trata. Un trabajo divulgativo, atractivo, que incentive la curiosidad. En euskera y en castellano.


Texto y fotografía: Patxi Abasolo López
Irudia: Martintxo Altzueta
[Ezkaba aldizkaria, 222. zka., 2015eko otsaila]

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