viernes, 8 de septiembre de 2017

Silvio Rodríguez, El Escaramujo: "Soy un niño que pregunta"

Ya están aquí las primeras clases, y con ellas la posibilidad de conocernos y conocer un poco más, la oportunidad de hacernos mil y una preguntas, sobre nosotras mismas y sobre todo aquello que nos rodea. Al fin y al cabo, eso es lo más importante: hacernos preguntas y buscar respuestas, constantemente, pues la curiosidad, las ganas de saber, van a ser quienes nos abran los ojos, quienes nos formen, quienes nos ayuden a buscar las respuestas más adecuadas para ir construyendo un barrio, un mundo, cada vez mejor. Y todo ello disfrutando, menudo reto, ¿verdad?
Como dice el cantautor cubano Silvio Rodríguez, nosotras vivimos de preguntar, el saber no puede ser un lujo, pues no somos sino niñas y niños que preguntan.




El Escaramujo


¿Por qué la tierra es mi casa?
¿Por qué la noche es oscura?
¿Por qué la luna es blancura
que engorda como adelgaza?
¿Por qué una estrella se enlaza
con otra, como un dibujo?
Y ¿por qué el escaramujo
es de la rosa y el mar?
Yo vivo de preguntar:
saber no puede ser lujo.

El agua hirviente en puchero
suelta un ánima que sube
a disolverse en la nube
que luego será aguacero.
Niño soy tan preguntero,
tan comilón del acervo,
que marchito si le pierdo
una contesta a mi pecho.
Si saber no es un derecho,
seguro será un izquierdo.

Yo vine para preguntar
flor y reflujo.
Soy de la rosa y de la mar,
como el escaramujo.

Soy aria, endecha, tonada,
soy Mahoma, soy Lao-Tsé,
soy Jesucristo y Yahvéh,
soy la serpiente emplumada,
soy la pupila asombrada
que descubre como apunta,
soy todo lo que se junta
para vivir y soñar,
soy el destino del mar:
soy un niño que pregunta.

Yo vine para preguntar
flor y reflujo.
Soy de la rosa y de la mar,
como el escaramujo.


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