lunes, 25 de junio de 2018

La presa de Santa Engracia (Arrotxapea): Arga bizirik?


Parece que andan revueltas las aguas del Arga a lo largo de los 700 metros que transcurren por Arrotxapea. Aunque, mejor dicho, parece que hay quienes andan revueltos al ver cómo la presa de Santa Engracia ha terminado por ceder ante el viejo Runa. ¿Qué hacer con ella? Dani García reunió en la Ezkaba de junio los argumentos a favor y en contra de las distintas opciones que se nos presentan. Y yo me pregunto: ¿Seremos capaces de escuchar, aunque sea sólo por esta vez, qué es lo que desea el Arga, el viejo Runa que ha sabido cuidar de sus gentes rochapeanas desde tiempos inmemorables? Al fin y al cabo, todas esas actividades de ocio pueden seguir realizándose un poco más allá de la zona en cuestión. Y Runa volverá a estar un poco más vivo. Arga bizirik! 

ROTURA EN LA PRESA DE SANTA ENGRACIA

Presa de Santa Engracia (Arrotxapea)
Fotografía: Daniel García.
"Ya hace semanas de ello. La presa de Santa Engracia ha reventado en su parte central, creándose una buena fractura que tiene un futuro bastante incierto, y que queramos o no, va a cambiar la dinámica del río (ya lo está haciendo) a su paso por la Rochapea.
Hablando con miembros del club de remo, nos informan que en verano del año pasado ya se veía algo “raro” en la presa, y que en noviembre fue cuando ya se detectó de manera muy clara. Una fractura de 5-6 metros de largo que cada vez va a más, y que deja pasar el agua que antes estaba retenida.
Son varios los factores ahora que pueden influir en su reparación… factores de ocio, económicos, medioambientales, temas de seguridad, tema de estética... Algo que trataremos a continuación, a pesar de que la decisión definitiva es del Ayuntamiento de Pamplona, que es el actual propietario de la presa. Eso sí, siempre con los permisos correspondientes tanto de Confederación del Ebro como del Gobierno de Navarra.
[...]

En lo que a ocio se refiere:
Presa de Santa Engracia (Arrotxapea)
Fotografía: Daniel García.
Esta retención de agua, permitía dos actividades lúdicas de gran importancia en el barrio. Por un lado el remo y las piraguas, y por otro la pesca.
Hemos hablado con Jose María Gil, timonel y entrenador del club náutico Navarra de remo desde hace ya 40 años, y nos comenta que esta rotura está acabando con el club de remo. La lámina de agua ha bajado la altura, y los 50 deportistas con ficha que tiene el club, a día de hoy no tienen donde practicar este deporte, ya que tenían que haber empezado los cursos esta primavera. Están haciendo en el club obras, y están creando un “foso de remo”, una especie de piscina en la que poder entrenar para intentar aminorar los daños, pero que lógicamente no es lo mismo. A día de hoy el club está prácticamente desaparecido. Para colmo, este 2018 es el 50 aniversario del club, y a día de hoy tienen un futuro incierto y no se sabe si se podrá celebrar. Ellos confían en que el Ayuntamiento mueva ficha, y además de arreglar la presa, arreglen el embarcadero que hay donde el mismo club, que está deshecho, y que se aproveche y se quiten diferentes restos de puentes y obras que hay derruidos en el cauce.
Los 700 metros por los que entrenan, ya no están navegables, y Jose María nos muestra una fuerte preocupación, ya que el club puede quedar inservible y desaparecer rápidamente.
En lo que a pesca se refiere, la zona está catalogada como “escenario deportivo de pesca”, catalogación que deberá de cambiarse si sigue así, y tramo que deberá trasladarse a otra zona de Pamplona, ya que los ciprínidos (especies que se pescan en estos concursos) dejarán de ser tan abundantes.

Medioambientalmente:
Aunque las consecuencias se verán de aquí a un tiempo, en principio, medioambientalmente la rotura de la presa es buena por varios motivos.
Permite el transporte de sedimentos así como que el río divague, erosionando y depositando, generando nuevos hábitats. Además, permite el remonte de peces río arriba, como por ejemplo la trucha, el barbo o la madrilla. También, las aguas estancadas y profundas son el hábitat perfecto para especies exóticas invasoras como carpas, peces gatos, alburnos, siluros, que compiten con las anteriormente citadas, así que si desaparece la presa, se ven perjudicadas.
Igualmente, al desaparecer la presa, el bosque de galería podría cerrarse y crear mas sombra, reduciendo así la insolación y superficie de absorción de luz que se traduce en menor calentamiento del agua. Bosques de galería beneficiosos para la nutria y para el visón europeo, especie en gravísimo peligro de extinción.
Y aunque en verano seguramente quede un hilo de agua y prácticamente se seque, es un proceso natural por el que no nos tenemos que preocupar tanto. El río es un elemento vivo que fluctúa a lo largo del año y que funciona muy bien como ecosistema aunque a nosotros nos pueda parecer que no.

Tema inundaciones y seguridad:
Aunque el tema de las inundaciones es muy complejo, en principio la rotura de la presa, disminuye la altura en riadas pequeñas y medianas, que son las más frecuentes. Aún y todo, el río es un elemento vivo y no es fácil adivinar como va a funcionar en este aspecto.

Así que no parece tan fácil. Chocan los intereses de ocio y medioambientales sobre todo. Por un lado está el Club náutico Navarra de remo, con una larga historia en el barrio, y que está apunto de desaparecer, y por otro el tema medioambiental y la política que está llevando el Gobierno de Navarra en lo que a tema de presas se refiere, que están siendo demolidas sobre todo en la zona norte de Navarra.
Ahora el Ayuntamiento tendrá que mover ficha y ver por que actuaciones se decanta. Si acaba por tirar la presa del todo, sí la deja así y que el río vaya terminando de tirarla poco a poco, o si por el contrario decide arreglarla".

Texto y fotografías: Daniel García Mina
Revista Ezkaba, junio de 2018.

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