jueves, 12 de abril de 2012

Se ha ocultado el sol en el Sahara

Martes, 10 de abril.
Argazkia: Patxi Abasolo
19:00. Mohamed Moulud, ministro de Juventud y Deporte. Entre los proyectos, hay que destacar uno: Vacaciones en Paz. El objetivo es sacar durante el verano al mayor número de niñas y niños de un desierto que llega a alcanzar los 50 grados. Los 9.000 txikis saharauis van a ser tan sólo 5.500 este año. De nuevo los recortes, y no sólo en las financiaciones de organismos e instituciones internacionales. También en las familias de adopción. Parece ser que hemos olvidado que “donde comen dos, comen tres”. Además, hemos hablado de adaptaciones e inadaptaciones, selección nacional saharaui de fútbol y, sobre todo, de una juventud nueva, diferente. Una juventud que ha nacido en los Campos de Refugiados y no ha llegado a conocer la patria que reclama. Jóvenes que han perdido aquel protagonismo que tuvieron en décadas pasadas, siempre antes del alto el fuego del año 1991. El ministro nos ha entregado un ejemplar del semanario “Essahra Elhora”, y ha recibido un ejemplar de “500 años de Conquista”.
23:00. Hemos cenado de picoteo con productos de nuestra tierra, en Protocolo (Rabuni). Nos han acompañado Nora y María, cooperantes que llevan varios años en los Campamentos. Un vínico y una tertulia de lo más interesante sobre la realidad saharaui y los claros y oscuros del mundo de la cooperación.

Miércoles, 11 de abril.
Argazkia: Patxi Abasolo
05:00. Me despierto con molestia en los ojos y ya no hay manera de conciliar el sueño. Sigue lloviendo, como todo el día de ayer. ¡Lloviendo en el desierto!
09:00. Traslado a la wilaya de Aaiun, una de las cuatro regiones administrativas de los Campamentos. Antes de abandonar la carretera asfaltada nos hemos cruzado con una de esas furgonetas Sahara-txarainas procedentes de Arcaute. Nos acercamos, Goras y demás gritos…, y mucho cachondeo antes de dejarla atrás. Cada wilaya tiene su wali o gobernador, ésta a su vez tiene distintas dairas con su alcalde/sa, y éstas distintos barrios, con su correspondiente máximo responsable. Alcaldes preocupados por todos los aspectos de las gentes del lugar; no estaría mal que nuestras autoridades se dieran una vuelta por aquí, tienen mucho que aprender.
13:30. Visita al hospital “Mártir Harma Haidar”, proyecto puesto en marcha y gestionado por ANARASD. Nunca llueve a gusto de todas. Sigue lloviendo, lo cual es estupendo en el desierto, siempre que no se produzcan inundaciones que arrasen con las humildes viviendas de barro, lo cual no sería por primera vez. La lluvia viene estupenda para rebajar la excesiva salinidad de esta tierra desértica, y esos huertos milagrosos que han conseguido salir adelante. Pero la lluvia esconde el sol, y con ello las placas solares dejan de generar energía. En definitiva, hoy no hay corriente eléctrica, por lo que los pacientes del hospital han sido enviados a sus casas hasta que Eki regrese resplandeciente.
Esta tarde hemos tenido la oportunidad de tomar el té con la familia de Lelo, y hemos conocido el melón de burro, un fruto silvestre que nace en el desierto, amarillo y amargo, que tan sólo comen burros y camellos. Mañana por la mañana terminamos con el trabajo de las entrevistas a responsables políticos saharauis: la ministra de Cultura, el ministro de Asuntos Exteriores y el Presidente del Parlamento. Si no hay cambios de última hora, la tarde la tendremos libre, para concluir con el concierto de Vendetta en la wilaya 27 de Febrero, organizado por los jóvenes de la Brigada SUMUD y el Ministerio de Cultura. Bihar arte!

2 comentarios:

Naparra irisarri dijo...

Seguimos disfrutando con estas jugosas cronicas,animo a seguir con ese curro de embajadores.
Leerte me trae muy buenos recuerdos de mi reciente viaje a Smara.Dos pueblos,dos luchas,un sueño...Milla esker.Disfrutar del desierto,de las noches de estrellas,de la sonrisa perpetua de los niños....Agur bero bat desde esta combulsa Euskal-Herria

Patxi Abasolo Lopez dijo...

Kaixo Naparra
Se terminó la semana, y con ella de vuelta a casa. Ahora, a repensar y reflexionar sobre lo experimentado en ese canto a la resistencia que son los Campos de Refugiados. Y a currar, que aún tenemos mucho por hacer... también aquí, a este otro lado del desierto.
Besarkada bat