viernes, 18 de mayo de 2012

Arrotxapeako Egunkaria / Diario de la Rotxa (24)

2010ko Kartela.
   ¿Dejaremos que nos quiten La Carbonilla? El mes de abril finalizó con la reunión de eso que llaman alcalde de barrio, un tal Ignacio Polo, con representantes de los 12 colectivos que utilizan los locales de La Carbonilla. Mal asunto. El susodicho no dejó nada claro, salvo que iban a cambiar las cosas, y que los colectivos del barrio no entraban en esos nuevos planes del ayunta-miento. Eso sí, en nombre de esa otra cosa que llaman Democracia, el tal Ignacio se  había dignado a bajar a Arrotxapea para recoger "nuestro sentimiento, para transmitirlo al Área". Es cuestión de campaña: "El alcalde [de barrio] te escucha"... aunque le entre por un lado y la salga por otro. Como siempre. Y como alternativa, un buen título de cine: "Siempre os quedará Jus la Rotxa". Izugarria, ezta?
   Concluida la reunión, "¿y ahora qué?" La respuesta del susodicho: "Preguntad de aquí a dos o tres meses". El martes, 15 de mayo, la prensa se hizo eco de la decisión del ayunta-miento de trasladar durante el verano el Servicio Municipal de Atención a la Mujer a la avenida de Marcelo Celayeta número 51, al Centro Comunitario de Iniciativas Sociales La Carbonilla, donde se encontraba hasta finales de 2010 la unidad de barrio hasta su traslado a la calle Errotazar. No sé si fruto de la casualidad, pero "de aquí a dos o tres meses" será verano. Y el barrio se entera a través de la prensa. Evidentemente, el alcalde de barrio escucha... pero nada más. Y mis dudas tengo que realmente haya llegado a escuchar.
   Si la duda es grande, tendremos otra oportunidad el 28 de mayo, si realmente la máxima autoridad municipal, el señor alcalde, baja al barrio dentro de la gira que este curso ha organizado bajo el lema "El alcalde te escucha". Izugarria ezta? ¿Qué hacer? A veces parece que no hemos avanzado tanto desde que aquella revolucionaria publicación viese la luz con ese mismo nombre en los albores del siglo XX.  Aunque, está claro, algo hay que hacer.
   ¡Como si tuviésemos poco que hacer! Es cierto. El 5 de mayo celebramos el día del barrio, Arrotxapeako Eguna. Ese día vecinas y vecinos decidieron que la Crispilla de Gorka Argandoña era la más idónea para anunciar las fiestas rotxapeanas. Un bonito homenaje para hortelanas y hortelanos que durante centurias han sabido mimar y apreciar la generosidad de la tierra. El 7 de mayo, lunes, la calles del barrio seguían reivindicando una Escuela infantil y un Instituto para las nuevas generaciones rotxapeanas. Los miércoles continúan derrochando ternura hacia los vecinos del barrio encarcelados a cientos y cientos de kilómetros. El 12 de mayo fue el turno de las Cuadrillas, y decenas de personas se encuentran implicadas en la organización de las fiestas del 8 al 10 de junio y la semana cultural. Sin contar en las mil y una iniciativas de la ciudad en que se encuentran inmersas las gentes de la Rotxa. Sin contar con lo que se queda sin hacer.
   Y todas esas pequeñas historias que se quedan sin contar. Como aquella imagen del 8 de mayo, buena prueba de lo bien aprendida que las gentes de abajo tienen la lección del mercado, de la ley de oferta y demanda, competencia y demás pitokerias. Ahí estaba esa mujer arrancando de las markesinas de la calle Joaquín Beunza los anuncios publicitarios de alquileres de piso para, acto seguido, poner el suyo. O la hermosa imagen que pude disfrutar al día siguiente, 9 de mayo, descendiendo del monte Ezkaba: la mirada de un pequeño corzo clavada en la mía segundos antes de desaparecer con un par de brincos realmente espectaculares.
   En verdad, mucho por hacer y muchas historias por contar. Esperemos que con Carbonilla, sea el barrio quien sepa clavar la mirada y, de brincar, que sea por la alegría de haber mantenido un espacio que, pese a todos los susodichos del mundo, es nuestro. ¡Está en nuestras manos!



* Entrada anterior:

1 comentario:

Patxi Abasolo Lopez dijo...

Gaur Diario de Noticias-ek "Auzokideak" atalean argitaratutako artikulua:
http://www.noticiasdenavarra.com/2012/05/18/opinion/la-opinion-del-lector/mensajes-del-lector/nos-quitan-la-carbonilla